Thursday, October 26, 2006

jamás en la vida se va a tratar de explicarla. No hace ninguna falta. Dejala que te duela tranquila en todas las conjunciones de los huesos. Cualquier felicidad es ella que merece ser reida, festejada. El dolor del mundo, que la gente exista y se reproduzca, ella lo compensa, me limpia, me sacude un poco. Dejala que desoriente tranquila todo vínculo con la vida. Los que no entiendan, que no se gasten nunca en preguntar. Decirla, explicarla, no se trata de eso. Nunca lo dijo y nunca hizo falta: lo más que puedo darle es lo más que puedo irme.
Y a mí qué me importa dónde me estoy yendo.
(dejenme sola)